
Los CCiTUB han incorporado un equipo de doble haz FIB/SEM de última generación, el CrossBeam 350 de Zeiss, gracias a la concesión de la ayuda EQC2021‑007336‑P financiada por el Ministerio de Ciencia e Innovación y los fondos de la Unión Europea Next Generation EU (convocatoria correspondiente al año 2021), dotada con 1.228.000 €.
Este instrumento, que actualmente se está instalando en la Unidad de Microscopía Electrónica y Técnicas Afines del Campus Diagonal, combina en un solo sistema tecnologías de alta resolución, preparación de muestras y caracterización avanzada, lo que lo convierte en una herramienta clave para afrontar retos científicos emergentes. El equipo permitirá desarrollar nuevas metodologías y aplicaciones punteras tanto en el ámbito de la ciencia de materiales como en el de las ciencias de la vida.
Una de sus capacidades más destacadas es la obtención de imágenes de altísima resolución sobre un amplio abanico de muestras. Además, permite la observación simultánea con haz de electrones y de iones, una combinación que incrementa notablemente el detalle y la precisión de los análisis. El equipo también permite obtener imágenes con correlación espacial respecto a las obtenidas mediante microscopía óptica. Esta característica, combinada con la capacidad de funcionar en modo criogénico a lo largo de todo el proceso, resulta especialmente útil para estudios de biología estructural.
El nuevo equipo destaca también por su capacidad para mejorar la preparación de muestras para microscopía electrónica de transmisión (TEM). Es capaz de generar láminas extremadamente finas y específicas mediante técnicas como el lift‑out o la preparación de chips MEMS para estudios in situ. Todas estas operaciones pueden realizarse tanto a temperatura ambiente como en modo criogénico a temperatura de nitrógeno líquido, lo que garantiza la preservación estructural de muestras sensibles.
El equipo integra diversos detectores que facilitan una caracterización morfológica y composicional completa. Entre las posibilidades analíticas destacan el análisis químico de microestructuras, la obtención de información composicional en 2D y 3D o la realización de series tomográficas mediante cortes nanométricos, tanto de muestras biológicas como de materiales.
Estas funcionalidades permiten reconstruir volúmenes tridimensionales con gran precisión y obtener una comprensión profunda de la organización interna de las muestras.
Además de la observación y el análisis, el nuevo instrumento permite la modificación y creación de estructuras mediante el haz de iones focalizado (FIB) y el uso de diferentes tipos de gases. Esta capacidad abre la puerta a aplicaciones en micro y nanoingeniería, así como a la fabricación de estructuras funcionales o prototipos a escala nanométrica.